Cuando una familia decide emprender, con el propósito de dar a sus miembros una alternativa económicamente más libre y financieramente más sana, los escollos que enfrenta se relacionan, con mucha frecuencia, a librar la cuesta de inicio y los compromisos que se adquieren para realizar las primeras inversiones.

Aunque una recomendación natural es realizar un presupuesto para ordenar las finanzas de la empresa y así fincar la libertad financiera, una estrategia de inversión exige pensar de forma diferente e inteligente.

Los sectores de capital privado y oficinas familiares son todavía muy nuevos para muchos mexicanos. Y los fondos de capital privado solo han existido durante 25 años como sector formal.

Por lo anterior, la cultura de inversión en el sector de capital privado en México en toda la región de América Latina, ha quedado olvidado incluso entre familias y personas de alto patrimonio.

Según el estudio “Empresas familiares en México”, de KPMG, cuando las empresas inician con poca planeación, el cierre de las mismas es muy alto, incluso durante los dos primeros años. “Muchas veces les falta capital o conocimientos y después de los primeros tropiezos los dueños se sienten abrumados, por lo que abandonan la idea”, señala el documento.

En ocasiones, las frenan cuestiones relativas a la administración:

  • Una organización poco clara para tomar decisiones sobre las compras, los empleados y el dinero.
  • Falta de una buena gestión de costos.
  • Políticas y lineamientos sobre lo que dueños y familiares pueden hacer o deben evitar

Entre las estrategias que podemos sugerir para sobrevivir a estos tiempos difíciles se encuentran:

  • Invertir en la formación académica de los miembros de la empresa sea en administración de empresas, ingeniería de negocios o carreras afines.
  • Establecer como principio estratégico que quienes integren la empresa y reciban un salario cuenten con las habilidades necesarias para hacerse cargo de ese puesto.
  • Invertir en plataformas de seguridad, tecnología y asesoramiento legal a fin de mantener actualizados sus organigramas, instalaciones y procesos hacia el exterior.
  • Buscar programas de desarrollo de proveedores pequeños y medianos.
  • Asesorarse con expertos en temas de financiamiento y protección patrimonial.
  • Invierta en capacitación y tecnología para lograr sistemas administrativos sencillos: Con un sistema digital, adaptado a las necesidades del negocio, podrán controlar procesos y evitar pérdidas económicas.

En Ballestas Capital somos una familia sirviendo a otras familias en todo lo que respecta a su vida económica y patrimonial. La continuidad implica que tenemos relaciones de largo plazo, de confianza, de conocimiento profundo con las familias que forman nuestra base de clientes.

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